El intendente de Yerba Buena recuerda orgulloso el mote de "talibán" con el que se lo conoció durante las sesiones de la Asamblea Constituyente de 2006. Cuenta que el origen del apodo tiene que ver con su convencimiento de que la reelección debería ser por tiempo indefinido. Aún hoy, cuando la Justicia analiza diversas presentaciones en contra de la re-reelección del gobernador, José Alperovich, -y de otros dirigentes-, Daniel Toledo defiende su postura. "Creo en esto porque creo en la sabiduría del que vota, que es el factor importante; si él quiere, vas a ser reelecto, y si no, no", explicó.

Instó a que no se tema a las reelecciones: "tres, cuatro mandatos en la historia de la provincia no es nada". Y volvió a referir al ciudadano, en su carácter de elector. "Hay que entender que si la gente lo elige, hay que aceptar su decisión. Cuando la gente entienda que se tiene que ir, lo dejará de votar; si la gente hoy quiere que siga, seguirá votándolo, y hay que respetar esa decisión. La democracia se sostiene con la participación del pueblo, y este participa plenamente en las elecciones", señaló.

LA GACETA le pregunta sobre el panorama político nacional y, en especial, sobre la eventual candidatura de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, para un segundo mandato. Toledo pide no responder sobre este punto, pero explica su postura. "Deben responder los que fueron elegidos para hablar de política; yo fui elegido para ayudar al vecino de Yerba Buena, para darle servicios. No me siento en condiciones de opinar de política; tengo un perfil bajo y estoy para ser un simple y sencillo intendente del municipio más pequeño de la provincia más pequeña de la Argentina. Cuando empezamos a hablar de política, todos somos master; pero sería faltarle el respeto al vecino", argumentó.